CULTURA

Entrevista con la soprano Gilda Bernal

Por Juan Carlos González Islas.-Tiene casi la mitad de su vida cantando. En su niñez incursionó en el ámbito musical a través de su clase de violín en la Escuela de Iniciación Musical Julián Carrillo, y fue precisamente en sus clases de solfeo, que conoció su amor por el canto coral. Orgullosa, afirma que su único guía artístico, hasta el momento es el maestro José Miramontes Zapata. Su edad no ha sido limitante para participar como soprano en algunas óperas, entre ellas: La flauta mágica, de Wolfgang Amadeus Mozart, y la Bohéme, de Giacomo Puccini.

Al ser parte del Coro de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, tuvo la oportunidad de cantar por varias ciudades de Alemania. Cuando habla sobre su vocación por el canto, sus ojos toman un brillo muy singular; un brillo que surge en aquellas personas que aman lo que hacen. Su primera participación como solista fue a los 17 años, en un concierto ofrecido por la OSSLP, en donde interpretó el Réquiem de Gabriel Faure. Alternamente a su consolidación de cantante, estudia la licenciatura en psicología en la Universidad Tangamanga. Admira la voz de la soprano Liliana del Conde. Sueña con ser la solista del Réquiem, de Verdi.

La soprano Gilda Bernal concedió una charla con METROPOLIS SAN LUIS, para compartir con los lectores, algunos momentos de su trayectoria en los escenarios.

EL PRIMER ACERCAMIENTO

La joven Gilda Bernal recordó aquel primer encuentro con el canto: “Tengo un tío que era director de la Escuela Estatal de Iniciación Musical Julián Carrillo, entonces él me invita a un curso de verano, cuando tenía doce años, aproximadamente, y es donde inicié mis clases de violín, apreciación musical, teoría de la música, solfeo, después ingresé al canto coral. Fue mi primer acercamiento.

Al cuestionarle por qué abandono sus clases de violín, Gilda refirió que es un instrumento muy difícil, “se necesitan muchísimas horas de estudio, las cuales, yo no cuento con ellas”.

Dentro de sus actividades profesionales como cantante, Gilda Bernal además de ser soprano, tiene otros ingresos a través de su voz. “Es como que la parte lucrativa de mi carrera como cantante, el ofrecer mi participación para amenización de bodas, o en la misa. La verdad es que el canto es lo que mantiene. Yo no hago otra cosa, más que canta, tanto para satisfacerme como persona y también para apoyarme económicamente.

LO ÚNICO QUE QUIERO ES SEGUIR CANTANDO: GILDA BERNAL

Sobre sus aspiraciones como profesional del canto, Gilda Bernal, comentó: “Esto me gusta tanto, antes de salir de aquí de la ciudad  o algo por el estilo, que es a lo que muchos aspiran, lo que quiero es seguir cantando, más que nada en la ópera. Me gusta mucho la ópera.

Y es precisamente la ópera la que le ha permitido, conocer una faceta más dentro del arte, la de ser cantante a la actuación. “Desde el momento que estás en tu camerino, y tienes tu vestuario puesto, te ves en el espejo, como me ocurrió en mi participación dentro de la Bohéme, de Giancomo Puccini que producida hace algunos años, por el Centro de las Artes de San Luis Potosí Centenario, en donde le di vida a Musetta. Son momentos donde todo sale a flote. Toda tu preparación.

Gilda Bernal destacó, que el primero que le recompensó su trabajo económicamente, fue el maestro José Miramontes Zapata. “Claro que eso fue después de muchos años, ya que como corista no cobre un solo peso”.

LA PSICOLOGÍA Y EL CANTO

“La psicología no forma parte realmente de mi vida, y sigo mis estudios, porque me llamaba mucho la atención, pero realmente lo que a mí me llena y lo que yo deseo toda mi vida, es el canto. De hecho, después de terminar mi carrera de psicología pretendo comenzar mi carrera formal de música”, aseguró la joven soprano.

A la pregunta expresa de que siente cuando canta, Gilda Bernal dijo: “Es una adrenalina, al principio cuando vas a salir al escenario te llena de nervios pero ya en el momento en que sales, se borra ese nerviosismo. Es algo, muy emocionante. Es algo increíble, que yo creo que no he sentido en ningún otro momento de mi vida”.

Gilda Bernal muestra el lado humilde de su ser, y asegura que a pesar de que algunas personas le han pedido que les de clases de canto, ella no se siente capaz para impartirlas. “No me veo como una maestra de canto, la verdad”.

La soprano sonríe un poco, cuando se le pregunta, si no ha incursionado en otros géneros. “Mi voz no sirve para otro género. Yo siento, que no se escucha bien, como con la ópera”.

“Creo que cualquier persona puede cantar, claro que algunas tienen una mejor voz, y eso les favorece”.

Finalmente, Gilda Bernal extendió una invitación para que las personas canten. “Para mi, el arte en todos sus géneros, es una forma de expresión para decir todo lo que sientes, y el canto en específico , es una forma de sacar lo que llevas dentro, que fluya toda tu adrenalina, y es algo muy padre, porque cuando estás cantando, pues sacas todo lo que traes adentro, alegrías y tristezas, furor, lo que sea”, concluyó .

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