Metrópoli

Denuncian que Crisógeno Sánchez habría ordenado acosar a profesor

Esta mañana se dio a conocer una entrevista en la que el profesor Rosendo López Rodríguez habla sobre su situación antes y después de que el pasado 6 de abril fuera lanzado de su centro de trabajo por la Policía Municipal sin justificación alguna.

El maestro hizo público que hace 18 años, el 4 de marzo del 2004, se integró al equipo educativo de la Escuela Preparatoria “Profr. José César Cruz Sandoval”, misma en la que al momento de los hechos fungía como subdirector.

Fue el 29 de marzo del año en curso, que recibió un oficio por parte del Sistema Educativo Estatal Regular (SEER), firmado por el director general de esta institución, Crisógono Sánchez Lara, en el cual se le informaba sobre su cambio de adscripción al Centro de Maestros 2, sin que él lo solicitara. Por esto mismo el maestro Rosendo firmó dicho escrito con la leyenda “Lo recibe bajo protesta, en razón de que el de la palabra no ha solicitado cambio alguno de su actual centro de trabajo”.

Posterior a esto, el profesor siguió asistiendo a la institución educativa, a la espera de realizar la entrega a recepción y recibir su liberación, pero durante este periodo fue blanco de violencia verbal y física por parte de algunos administrativos. Incluso, al arribar la mañana del 4 de abril para cumplir con sus funciones, ya no pudo entrar a su oficina, ni registrarse en el reloj checador, por lo que desde ese momento y hasta el día de los hechos deambuló por la escuela tratando de cumplir con sus labores.

Finalmente, el miércoles 6 de abril, al encontrarse frente a las oficinas administrativas de la escuela, fue emboscado por el encargado del departamento Jurídico y de Estudios Legislativos del SEER, Edgar Molina Rodríguez, quien le arrebató su celular y nunca se lo devolvió.

También se encontraban en el lugar Juan Martín Márquez Bravo, encargado del Departamento de Educación Media Superior y el inspector de la preparatoria, Juan Carlos García Rocha, quienes le dijeron que ya no podía estar ahí y luego llamaron a la policía, que sin ningún protocolo se llevaron esposado y a base de golpes y jaloneos al profesor Rosendo.

Hoy en día el afectado teme por su seguridad laboral y jurídica, así como por su reputación y aunque ya ha presentado las denuncias y escritos pertinentes para esclarecer su caso sigue en espera del apoyo de la Sección 52 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), quienes deben velar por las garantías individuales de los docentes.

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