OPINIÓN

 La soga al cuello: El recuento de los años

Al ojo del amo engorda el caballo. Refrán Popular.

 

El epítome del primer año completo del gallardismo en la entidad está saturado de informaciones confusas e inconclusas, no es solo la opacidad, o el avasallamiento de la información que fluye por los medios digitales al servicio del poder político, sino también la nebulosa oposición en el congreso del estado y la mafia en el poder judicial que recientemente ha visto expuesta no sólo su incompetencia, también el nivel de influencia que hace siglos de prestigio llegaron a tener, hoy son patéticos. Las y los magistrados del poder judicial del estado se aprestan a rendirle tributo a la nueva jefa, Silvia Torres Sánchez.

 

La hermana del secretario de gobierno padece injustamente el epíteto por el cual ahora mismo, yo  le he llamado, “la hermana”. Se sabe que es una abogada destacada y con diversas cualidades, sin duda encuentra la coyuntura favorable de que su poderoso hermano es el hombre de confianza del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, solo les falta el poder judicial para ocupar prácticamente todos los espacios de poder político y administrativo. El poder en manos de un tarado es un arma peligrosa, pero el poder político como arma en manos de un político ambicioso, es un peligro hasta para sí mismo, si no se sabe manipular adecuadamente.

 

Uno pensaría que ocupar hasta el más insignificante cargo burocrático con personas de confianza le da al líder de un clan político la suficiente tranquilidad para hacer realidad sus ideas y ocurrencias, el gobernador del estado tiene de todo en sus agremiados, los hay desde funcionarios capaces, hasta lamentables ejemplos de tozudez y necedad. Hasta eso, no se puede negar que a la hora de prescindir de los servicios de algún funcionario público que no resulta del agrado del jefe del ejecutivo, no hay titubeos, simplemente se van, aunque sean protegidas/os del padre del gobernador. Los funcionarios de este gobierno viven con la constante angustia de cometer algún descuido y ser borrados del mapa, por ahí andan varios ejemplos.

 

El 2023 será un año eminentemente político y cualquier acción tendrá repercusión. El partido verde ha entrado en la ya muy tradicional estrategia de amago y negociación. Recientemente anunciaron en un cónclave nacional que posiblemente podrían no ir en alianza con Morena en las elecciones locales del próximo año, igual y Mario Delgado tiene margen para desdeñar la advertencia, pero la apuesta del partido verde con el gobernador Ricardo Gallardo como punta de lanza, es hacer notoria la ausencia de los porcentajes a la hora de consolidar los triunfos. Si el Estado de México o Coahuila  se pierden por un pequeño margen, los verdes dejarán constancia de su importancia previo al 2024.

 

Los verdes no rompen su alianza legislativa con Morena y Partido del Trabajo en el congreso de la unión y el Senado de la República, pero dejan claro que quieren ser actores importantes en el escenario nacional, por ello, no es lejana la posibilidad de ver al gobernador Ricardo Gallardo incluido en el grupo de “las corcholatas”. Si el presidente incluyó a Gerardo Fernández Noroña entre los aspirantes a la candidatura presidencial no debería tener motivo para excluir a la mejor carta del Partido Verde. Con que el presidente Andrés Manuel López Obrador lo mencione en una conferencia mañanera bastaría para calmar los ánimos belicosos de la dirigencia nacional del Verde. El “pollo” Gallardo estaría muy feliz de hacer pasarela con los presidenciables, le encanta la parafernalia.

 

Ahora bien, dada la condición actual de la política mexicana, Gallardo no pasaría desapercibido y tiene los recursos económicos suficientes para hacer un papel destacado que le dé al partido verde una mejor posibilidad de negociación previamente a la elección presidencial. El estado ya le queda chico al gobernador y ahora aspira a incrustarse en la política nacional. No se ve lejana la posibilidad de obtener una secretaria de estado y seguir administrando la granja con alguno de sus allegados. Ricardo Gallardo está en el mejor momento de su carrera política y no hay lugar para la prudencia, por el contrario, el mundo es de los audaces.

 

“A veces una alianza para nosotros ha significado un retroceso, siempre lo hemos dicho, y se ha confundido el concepto de que por ir en alianza el Verde ya logró su porcentaje, que el Verde ya se salvó y ya quedó posicionado, al contrario, una alianza para nosotros es quitarnos puntos”, afirmó la presidenta del partido Verde Karen Castrejón Trujillo. Puso como ejemplo el caso de la elección en el Estado de México donde tienen una proyección del siete por ciento de preferencia electoral y en caso de ir en alianza, se reduce casi a la mitad.

 

Participante en la misma asamblea nacional del Partido Verde, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona señaló en ánimo provocador que su partido “tiene que comenzar a valorar ir más allá de buscar alianzas en los territorios” y aseguró que los mejores resultados del partido han sido cuando contiende sin alianzas. Todos los oradores en la reunión nacional coincidieron en la posición política y han montado el tinglado propicio para una negociación en igualdad de circunstancias con el partido del presidente. El futuro para el gobernador del estado es promisorio porque aún en el peor escenario, ya es un actor político de la escena pública nacional.

 

Las malas noticias serían para los potosinos, Gallardo tiene un estilo de gobernar que es controlador y absolutista, difícilmente algo se mueve sin que él se entere y sus colaboradores temen aventurarse más allá de lo necesario en decisiones trascendentes o incluso urgentes, eso ralentiza la marcha del gobierno. Encontrar un sustituto para el gobernador es más difícil que meterse al siguiente nivel de la política porque no es alguien a quien le guste compartir el poder.

 

Además, si el posible sucesor parecería más que obvio que debería recaer en el Secretario de Gobierno Guadalupe Torres, no es tan sencillo como parece, ya hay muchas voces que le advierten al gobernador sobre la cantidad de poder que ha estado acumulando su segundo al mando. Con menos que eso muchos han enloquecido, y después, es penoso y costoso bajarlos del caballo del patrón. Dicen que si quieres conocer a una persona, debes darle poder, y sentarte a observar su transformación.

 

El año 2023 será convulso y controvertido, se romperán viejos pactos y habrá sorpresas y sorprendidos, no podría ser distinto, pero al final del año, por estas fechas, ya deberíamos saber quién será el sucesor de Andrés Manuel López Obrador.

 

@gandhiantipatro

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