CULTURA

“La otra gráfica”: exposición de obra de pacientes psiquiátricos

En un consultorio ubicado en la calle de Agustín Verá número 280 en la colonia de Tequis, fue presentada la exposición “La otra gráfica”, la cual consta de dibujos, pinturas, poemas y relatos creados por parte de pacientes psiquiátricos.

La exposición fue curada a cargo de Salvador Ramos con la colaboración de Luis Manuel Sánchez Leija  Y René Montemayor.  La exposición fue inaugurada el 25 de marzo y cuenta con trabajos realizados por personas entre los 15 y 45 años de edad, la mayoría reclusos contra su voluntad.

La exposición parte de un ejercicio profesional que buscar re humanizar a las personas pacientes psiquiátricas, eliminar el estigma social que recae sobre ellas  y que muchas veces  parece anularles como seres humanos y por consiguiente no permitirles hablar y ser escuchados a través de expresiones tan humanas como el arte.

Salvador Ramos ha buscado re plantear la forma en que se realiza el trabajo psiquiátrico y él se desarrolla un entorno clínico, en la que se valores más las opiniones y sentires de los pacientes.

Es sorprendente como gran parte de los textos y  dibujos de esta exposición, hablan de forma negativa y temerosa del entorno clínico, en está obras desde mi subjetividad, percibí como los humanos  se sienten culpables de su estado e inclusive considerando a parte del personal médico como entes dañinos. Con dañinos no me refiero a un abuso activo, más bien  como personas que forman parte de un estadio que los segrega socialmente, miembros de ese sistema que los enjuicia y condena.

En los textos siento mucha culpa, pues son humanos que han sido sentenciados a la reclusión sin haber cometido ningún aparente crimen, sin embargo son víctimas de viejas prácticas que se instauraron desde la creación de los asilos, espacios que poco se ha reformado y que en parte se debe  a la falta de interés de la sociedad.

Las imágenes que vi me recordaron al corto animado “Les dents du singe” (Los dientes del mono) de 1960, el cual expresa la vida de los internos den  la clínica psiquiátrica de Cour Cheverny en Paris en 1955 y que usa como dibujos y guión el trabajo de los propios internos.  Curiosamente este film es publicado un año antes de la famosa obra “Historia de la locura en la época clásica” de Michael Foucult, una de los trabajos más importantes que buscan revisar la psiquiatría desde distintos ópticas y cuestionando su papel como una herramienta de control social más, que termina por ser aliado del poder instaurado.

En determinado momento le  comenté a Salvador, que los sentimientos que veía expresados no me resultaban extraños, si no tan humanos y valiosos como el de cualquier persona, por lo que no encontraba distingo importante entre un poema que había leído ahí que el que haya leído del de los  “de afuera”, aunque quizá si podríamos encontrar expresiones con menor auto censura, sin embargo fuera de eso no encontraba  más que sentimiento naturales, pues quien no ha sentido en algún día de su vida que quiere morir o quiere matar, pero lo callamos por miedo a “estar locos”. También leí otros textos en los que el ser humano describía parte de su padecimiento, lo que “es” según el esquema clínico y bajo los mismos estigmas, aun así yo siento que el reconocerse como persona y expresarlo no tiene ningún sentido negativo.

También vi expresiones de felicidad, evocando a los sentimientos o la naturaleza de una forma abstracta. Sin embargo aquí es donde se me cortó más el corazón y explico por qué: Poco puedo yo asegurar que sean expresiones genuinas, deseo que así sean y no dudo que puedan sentirse y expresarse, pero lamentablemente en el entorno clínico también se da situaciones en las que el paciente finge una estadía “saludable”.  El paciente aprende a reprimir indicadores que pudieran poner en sobre aviso a sus cuidadores sobre una crisis, por lo que incluso negocia con ellos a través de su comportamiento. Evitar hacer o decir, comportarse de tal forma, cualquier cosa sirva para aparentar  un “avance” en su tratamiento, esto con la intención de inclusive evitar alguna medicación . Los pacientes buscan rendirse y adaptarse al régimen social que les impusimos socialmente  de forma coercitiva.

Salvador me explicó en una breve entrevista, que su intención de montar esta exposición es la de revalorizar la humanidad de los pacientes y profesionalmente cuestionarse el camino que debe retomar la práctica psicológica y psiquiátrica

Me habla que la intención es realizar un trabajo constante de curaduría y exposición de los trabajos, con doble finalidad. La de sensibilizar a las personas sobre lo que representa a un ser humano estar reclusos en una clínica a fin de crear más empatía, pero también la de encontrar nuevos modelos clínicos que sirvan y no se sirvan de los pacientes.

Le cuestiono: ¿Cómo lograr que este tipo de ejercicios comiencen a revertir las malas praxis? ¿Cómo garantizar que los pacientes están siendo sujetos de estudios y no objetos de estudio?, pues curiosamente las ciencias sociales y humanas son las que más objetivaban a las personas. Una pregunta que no pudo responder y es natural, porque inclusive dentro de la redacción de esta nota aseguro que por razones culturales es muy probable que yo mismo  esté objetivando a las personas. Estamos muy atrás en el tema de “la locura” desde lo clínico pero sobre todo lo social, por eso es de gran importancia el  comenzar a hacernos las preguntas.

Actualmente los psiquiátricos, anexos, retiros y hasta prisiones, siguen usando los viejos modelos de segregación. Espacios que buscan normativizar la sociedad, pero sin embargo sumen al individuo en un aislamiento social a través de la sumisión del cuerpo. Es el cuerpo quien doblega la mente, porque no existe percepción de identidad sin una conciencia corpórea.

Hay que destacar que las obras son publicadas con el consentimiento de las personas, con el conocimiento de que serán vistos por otras personas “por los de afuera”. Las personas quieren ser escuchadas por una sociedad sorda, indiferente y arrastrada por la locura de la vida moderna.

Este es la primera parte, en la siguiente abundaremos en los trabajos de Salvador Ramos, así como de Luis Manuel Sánchez Leija  , quienes han hecho publicaciones acerca de los entornos  de normativización social.

De las obras presentadas, comparto en fotografía algunos fragmentos para que hablen por si solas, sin embargo invito a conocer la exposición y visitarla. Para conocerla, mandar mensaje al : 444 221 0794

Texto y fotografía de Pukkov Garrigos 

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