Red Libres pide acompañamiento integral para mujeres e infancias víctimas de violencia más allá de una sentencia
Mariana Juárez Moreno y Mónica Reynoso Morales advirtieron que una resolución judicial no necesariamente pone fin a las consecuencias de la violencia y llamaron a garantizar atención jurídica, psicológica, médica, protección y herramientas para fortalecer la autonomía de las víctimas.

Las especialistas Mariana Juárez Moreno y Mónica Reynoso Morales señalaron que la justicia representa una parte fundamental del proceso, pero advirtieron que las víctimas pueden necesitar posteriormente atención psicológica especializada, acompañamiento jurídico, servicios médicos, protección, refugio y herramientas que les permitan construir autonomía económica.
“No proponemos sustituir la justicia por psicoterapia. Planteamos que la respuesta institucional debe mirar a las personas más allá del expediente”, señalaron.
Piden no juzgar a mujeres que regresan con sus agresores
Las integrantes de Red Libres también llamaron a evitar la revictimización de aquellas mujeres que, después de recibir acompañamiento o separarse, regresan a una relación donde previamente se habría ejercido violencia.
Explicaron que esta decisión no significa que las agresiones anteriores no hayan ocurrido, que el apoyo brindado haya sido inútil o que las redes de acompañamiento hayan fracasado.
“Una red de apoyo empática no existe solamente cuando las mujeres toman las decisiones que esperamos de ellas. Una red permanece disponible cuando vuelven a necesitarla”, expusieron.
Subrayaron que acompañar tampoco implica decidir por las víctimas, sino ofrecerles información, seguridad, atención profesional y herramientas que fortalezcan su capacidad para tomar decisiones de manera libre.
Asimismo, plantearon la necesidad de establecer programas de responsabilización y reeducación para quienes ejercen violencia, sin que ello sustituya las responsabilidades legales que puedan corresponderles.
Infancias pueden enfrentar ansiedad y dificultades escolares
Durante el encuentro también abordaron las consecuencias que pueden enfrentar niñas, niños y adolescentes cuando viven dentro de hogares atravesados por violencia, separaciones conflictivas o procesos judiciales prolongados.
Juárez Moreno explicó que una exposición constante a situaciones de alto estrés puede afectar diferentes áreas del desarrollo infantil y reflejarse, por ejemplo, en dificultades de atención y desempeño escolar.
“Algunos empiezan a presentar problemas de atención en las escuelas y esto no tiene que ver con un problema que ellos traigan en sí, sino por todas estas situaciones que les generan mucho estrés”, explicó.
Por ello consideró indispensable que las infancias tengan acceso a atención psicológica frecuente y suficiente, particularmente cuando los procesos de violencia o los procedimientos jurídicos se prolongan durante largos periodos.
Mónica Reynoso agregó que también pueden presentarse problemas de ansiedad, particularmente cuando niñas y niños quedan en medio de conflictos derivados de separaciones o divorcios.
Destacó además que la atención psicológica debe incorporar perspectiva de género y perspectiva de infancia, para reducir el riesgo de nuevas formas de revictimización.
Violencia sexual puede afectar profundamente el proyecto de vida
Las especialistas advirtieron que las consecuencias pueden ser especialmente graves cuando niñas, niños o adolescentes enfrentan violencia sexual.
Juárez Moreno explicó que en algunos de los casos que han acompañado, adolescentes han dejado de querer asistir a la escuela y otras han atravesado crisis emocionales severas, incluso con conductas suicidas.
Señaló que este tipo de violencia puede impactar no solamente a la víctima directa, sino también a su entorno familiar, por lo que los procesos de recuperación pueden requerir acompañamiento prolongado y especializado.
“Son procesos complejos que también es muy importante que no las soltemos”, expresó.
“Una sentencia puede hacer justicia, pero no basta”
Red Libres propuso que las instituciones mantengan seguimiento interdisciplinario cuando las características de cada caso así lo requieran y que existan servicios psicológicos suficientes, accesibles y especializados.
También planteó fortalecer las redes de acompañamiento jurídico, psicosocial y médico, desarrollar programas dirigidos a quienes ejercen violencia y garantizar que, cuando existan niñas, niños y adolescentes involucrados, se evalúe de manera específica el impacto que los hechos están teniendo en sus vidas.
“Una sentencia puede hacer justicia, pero no basta con una sentencia”, señalaron.
Para las especialistas, salir de una situación de violencia puede implicar distintos momentos: denunciar, separarse, solicitar medidas de protección, recuperar autonomía y, en algunos casos, volver a buscar ayuda.
Por ello, insistieron en que las instituciones y las redes sociales deben garantizar que, cuando una mujer decida solicitar nuevamente apoyo, “encuentre la puerta abierta”.






