Entregan camino rehabilitado e inician obras deportivas en El Naranjo; dan 205 escrituras en Ciudad del Maíz
Las acciones suman 38.33 millones de pesos para infraestructura en El Naranjo, mientras que familias de Ciudad del Maíz recibieron documentos de propiedad tras más de 20 años de espera.
El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, entregó la rehabilitación del camino La Ceiba–El Limonal e inició los trabajos de recuperación de la Unidad Deportiva Municipal de El Naranjo, con una inversión conjunta de 38.33 millones de pesos. Durante la misma gira, entregó 205 escrituras a familias de Ciudad del Maíz mediante el programa Escritura Segura.
La rehabilitación del camino requirió una inversión de 28.85 millones de pesos y comprende 13.38 kilómetros de longitud. Según la información oficial, la obra beneficia a más de 50 mil habitantes y busca mejorar los traslados hacia escuelas, centros de salud y lugares de trabajo, además de facilitar el transporte de productos.
Los trabajos incluyeron 80 mil 280 metros cuadrados de pavimento de concreto asfáltico, una superficie de rodamiento de seis metros de ancho, 4 mil 950 metros de cunetas y señalamiento horizontal y vertical.
En el mismo municipio, comenzó la rehabilitación integral de la Unidad Deportiva Municipal, con una inversión de 9.48 millones de pesos y un beneficio estimado para más de 10 mil habitantes. El proyecto contempla mejoras en el acceso principal, áreas para caminatas, canchas y baños, así como la instalación de juegos infantiles y ejercitadores. También se intervendrá la Casa de la Cultura.
Por otra parte, en Ciudad del Maíz, el gobernador entregó 205 escrituras a familias de la colonia Villa Antigua, anteriormente conocida como El Bellado. Los documentos acreditan legalmente la propiedad de sus viviendas, de acuerdo con la información difundida por el Gobierno estatal.
El asentamiento comenzó su desarrollo en 2005 y forma parte de una reserva territorial municipal de 349 lotes. La entrega busca regularizar la situación patrimonial de las familias beneficiarias, algunas de las cuales esperaron más de dos décadas para obtener sus escrituras.







