OPINIÓN

La soga al cuello

Y yo digo que el hombre es así, para lo bueno y lo malo, cuando hay demasiado de algo, ya ni lo aprecia ni lo siente. Rafael Bernal.

Que siempre sí estará en la boleta. Contra todo pronóstico y a pesar de toda lógica jurídica, pesó más la profundísima reflexión de los magistrados de la segunda sala del tribunal electoral del poder judicial de la federación (tepjf) de que “votar y ser votado” es más que suficiente para pasar de largo la literalidad de la constitución que establece una restricción que afectaba las ambiciones políticas del alcalde con licencia Xavier Nava Palacios.

 

La verdad es que en la contienda se estaba agotando, así por lo menos se mantiene un poco el ánimo del respetable, sería como ir a una función de lucha libre y no tener un rudo a quien gritarle obscenidades. En esta función de relevos australianos la gente espera que algo pase, la pachorruda marcha de las campañas ya de por sí ralentiza la continuidad de los sucesos. Las facciones en pugna por las alcaldías de San Luis Potosí y Soledad de Graciano Sánchez, además de la gubernatura están más que definidas, la coalición PRI – PAN – PRD – Conciencia Popular, partidos gallardistas del trabajo y verdes, y los morenos.

 

Después del breve cisma que provocó la resolución del tribunal electoral del estado que suspendió la candidatura de Xavier Nava, el agua volvió a su cauce natural, el tepjf le corrigió la plana a los magistrados locales por ser tan cuadrados en la interpretación de la ley. No entienden la onda. Ahora hay que ser de avanzada si se quiere estar acorde a la dinámica progresista del mundo.

 

Por el lado morenista la tripleta Mónica Liliana Rangel – Xavier Nava Palacios – Ely Torres conforman una pandilla sus generis, una burócrata priísta, un híbrido ex perredepanista – ciudadano converso y la hija de un luchador social de esos que se dedican a gestionar obras públicas y apoyos sociales de los gobiernos municipales y estatales.

 

Se miran con recelo, se “narizean”, gesticulan, y se obsequian ademanes desde la acera de enfrente, desconfían uno de las otras y viceversa, lo único que tienen en común es que ninguna pensaba estar donde están. Pero ya están ahí, y aunque las expectativas son diversas y no dependen una de la otras, si será determinante para la elección de gobernador el actuar de los candidatos a las alcaldías.

 

Hace una semana nadie pensaba que Nava estaría en la boleta, una vez más, los políticos mexicanos nos han dado una lección, nosotros somos simples comparsas en esta terrible puesta en escena.

 

Vino la caballería pesada, el dirigente nacional de Morena estuvo en San Luis y afirmó que Morena no substituiría a Xavier Nava ante el comité municipal electoral, se jugarían el resto a una mano. Y así fue, Nava volvió como Teseo después de matar al minotauro. Una treintena de simpatizantes le montaron una caravana de carros y armaron tremenda boruca. Pál anecdotario pues.

 

Ahora las cosas serán muy diferentes, la moral de la tropa está muy alta y los patrocinadores financieros han vuelto. Ya se estaban poniendo nerviosos los ambiciosos desarrolladores inmobiliarios que no veían muy claro cómo pensaban resolver el entuerto.

 

Como siempre en estos casos, se habla de corrupción de altos vuelos, algunos mencionan incluso la providencial intervención del ex secretario general de gobierno Alejandro Leal Tobías en las gestiones con los magistrados de la segunda sala.

 

Uno pensaría que un cuervo no puede volar muy alto, o que la lealtad con el proyecto de la coalición “si por San Luis” le impediría hacer ese tipo de “trabajitos”, pero al parecer, con dinero se puede viajar hasta la atmósfera y su abyección lo ha vacunado contra cualquier conflicto ético.

 

El caso es que aunque los magistrados de la sala superior del tribunal electoral federal resolvieran quitar nuevamente la candidatura a Nava Palacios, muy seguramente estará en la boleta, la revocación llegó a tiempo, no tardaban en mandar el archivo a la imprenta. Mónica Liliana Rangel tiene cubierto el flanco y se apresta a la batalla.

 

Por el lado de los verdes y petistas, Ricardo Gallardo Cardona carga con el peso financiero y logístico de la campaña, sus comparsas bailan al ritmo que él toca. Doña Leonor Noyola está al borde del desahucio, las cosas no empezaron bien y sus constantes berrinches han provocado fricciones innecesarias al interior del grupo gallardista. De gris senadora de la república pasó a ser la “seño” que cuidaría la casa mientras el patrón se va de viaje.

 

Por el lado de la capital, la coalición “todos con el pollo” sostienen en primera línea al impresentable Leonel Serrato Sánchez, notario público y ex candidato de Morena al mismo cargo hace tres años. Es una campaña gris y despojada de toda dignidad, el candidato no es capaz de levantar la mirada, le teme al repudio de sus fanáticos y simpatizantes (porque los tenía) que le reclaman haberse aliados con los criminales que antaño denunció.

 

Ricardo el “pollo” Gallardo mantiene simpatía en sectores marginales, su nicho de mercado es muy específico y abundante, pero requiere de invertir carretadas de dinero y si se interrumpe el flujo del recurso las consecuencias pueden ser catastróficas. De casi arañar la gloria, el pollo se podría ir directo al infierno.

 

Y desde las profundidades de la gente bonita de San Luis Potosí nos llega el combo clásico, Octavio Pedroza Gaitán y Enrique Galindo Ceballos tienen la gracia y sincronía de aquellos famosos “gemelos Brenan”que protagonizaron una suerte de dúo dinámico que combatía el crimen denunciando delincuentes y autoridades corruptas desde su popular programa “duro y directo”. Octavio y Enrique se conocen tan bien, que podrían interpretar la coreografía del payaso de rodeo con los ojos vendados sin tropezarse.

 

En esta combo no incluyen a Soledad de Graciano Sánchez, muy a pesar de que Juan Carlos Velázquez  es el único político en San Luis Potosí que se ha parado a la mitad de la calle con machete en mano a retar a las huestes de la gallardía. En su tercer intento, el candidato de la coalición en Soledad espera que esta sea “la tercera y la vencida”. Con Gallardo nadie se quiere pelear, es un tipo de cuidado.

 

En el conurbado municipio se juega la gubernatura para Octavio Pedroza. Lo entiendan o no en el equipo de campaña del candidato. Las cosas se van a poner feas y si no presentan armas, la tropa se va desperdigar. La moral de un ejército se basa primordialmente en la solemnidad y arrojo del general.

 

El líder siempre debe ser ecuánime ante la adversidad y generoso en las recompensas para los que se juegan el pellejo en la batalla. Alejandro Magno dividía su ejército en sestercios, de tal suerte que en la mitad de una batalla, un capitán gozaba de autonomía. Alejandro confiaba en el buen juicio de sus soldados y ellos estaban dispuestos a morir por él.

 

Twitter: @gandhiantipatro

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